Clunia
Bodegas Miguel Abad, 1996La tipología de productos junto con el aire monacal que exhalaba la marca –Clunia-, remitía casi inevitablemente a un lenguaje visual “conventual”, con tipografía gótica y un vano morfológicamente de “claustro” como elementos gráficos más relevantes, aderezados con una paleta de colores conceptualmente complementaria.






